Lo que El diablo viste de Prada enseña sobre PR y comunicación de moda
Hay películas que entretienen y otras que si las ves con los ojos correctos, te enseñan más sobre comunicación estratégica de lo que piensas y “El diablo viste de Prada" es una de ellas.
MODA
The Savvy PR
5/1/20264 min leer


Desde que se estrenó en 2006, la industria la celebró como un retrato brutal del mundo de la moda. Pero debajo de los Manolo Blahnik y los desfiles de París, hay algo más que no siempre se nota y es una clase magistral sobre cómo se construye, se protege y se proyecta una marca, como funciona el poder en la comunicación y por qué la percepción, bien gestionada, vale más que cualquier campaña publicitaria.
Este artículo analiza estas cinco lecciones que Miranda Priestly nos dejan sobre PR y comunicación de moda, y cómo pueden aplicarse hoy a marcas que buscan construir relevancia real para tu marca.
1. La marca personal es la estrategia
Miranda Priestly no explica sus decisiones, no justifica sus gustos y sobre todo no pide validación, esto lejos de ser un defecto de carácter, es una elección comunicativa deliberado y es por eso que podemos decir que; cada silencio suyo tiene peso.
En PR, tendemos a pensar que comunicar más es comunicar mejor. Miranda demuestra lo contrario ya que la coherencia radical con una identidad construida con precisión es más poderosa que cualquier volumen de mensajes. Su marca personal no necesita explicarse porque se experimenta.
La lección para marcas es clara, “ antes de pensar en contenido, hay que definir con exactitud qué posición se quiere ocupar en la mente del público”, todo lo demás es consecuencia.
2. El acceso es un activo de comunicación
Runway no persigue a las marcas. Las marcas persiguen a Runway.
Esa dinámica no es un accidente, más bien es el resultado de años construyendo un posicionamiento tan sólido que la publicación se convierte en el lugar donde una colección existe o no existe.
Esto es gestión de relaciones aplicada a la comunicación de moda en su forma más pura. El acceso a redactores, a portadas, a eventos, a la editora etc., se convierte en una moneda de cambio. Y quien controla ese acceso, controla la narrativa.
Para cualquier marca que trabaje con medios o influencers, la pregunta no es solo "¿cómo llegamos a ellos?" sino "¿qué estamos construyendo para que quieran estar cerca de nosotros?
3. La estética comunica antes que las palabras
Dentro de la pelicula hay una escena que se ha analizado más que ninguna otra y es cuando: Andy llega a la oficina con un cinturón de Chanel y Miranda, sin levantar la vista, sabe que algo ha cambiado. No hace falta decirlo. La imagen lo dice todo.
En comunicación de moda, la estética no es decoración, es argumento. La elección de colores, tipografías, fotografías, el papel de un lookbook, la iluminación de un showroom, todo eso habla antes de que nadie abra la boca. Y habla con una precisión que el texto difícilmente alcanza.
Las marcas que entienden esto no tratan el visual como un añadido al mensaje. Lo tratan como el mensaje.
4. La crisis bien gestionada no destruye, construye
A mitad de película, Miranda se enfrenta a la posibilidad de perder su puesto en Runway y lo que hace a continuación no es reaccionar en pánico es mucho más inteligente se trata de maniobrar con información que nadie más tiene.
La gestión de crisis en PR no empieza cuando el problema estalla, empieza mucho antes, en la construcción de relaciones suficientemente sólidas como para sobrevivir a los momentos difíciles. Miranda tiene ese capital acumulado y podemos ver cómo lo usa a su favor.
Para una marca, esto significa que la reputación no es algo que se gestiona solo cuando hay un problema, más bien es algo que se construye en calma, para que aguante cuando el terreno se mueve.
5. El storytelling más poderoso es el que otros cuentan de ti
Nadie en la película habla bien de Miranda abiertamente y sin embargo, todos hablan de Miranda.
Lo podemos notar en como su nombre abre puertas, su opinión define colecciones, su presencia en un desfile determina si una temporada existe o no en el imaginario colectivo. Eso es earned media en su expresión más sofisticada. La cobertura no se compra sino que se gana, porque la historia es tan buena que los demás sienten la necesidad de contarla.
En comunicación estratégica, el objetivo no es que tu marca diga cosas interesantes. Es que los demás sientan que necesitan contarla.
Conclusión
El diablo viste de Prada no es solo un documento cultural sobre la moda de los años dos mil. Es un caso de estudio sobre cómo el poder y la comunicación se construyen en paralelo, cómo una marca y a sea personal o corporativa, puede convertirse en referencia a través de decisiones estratégicas sostenidas en el tiempo.
Las marcas que representamos entienden que comunicar bien no es hablar más, sino hablar con propósito. Que la reputación se cuida desde el primer día, no cuando ya hay algo que reparar. Y que lo que hace memorable a una marca no es su inversión, sino la coherencia de su estrategia.
Si estás desarrollando una marca de moda o lifestyle y buscas una comunicación con ese nivel de profundidad, contáctanos.
